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NORTE DE LA INDIA

EL ENIGMÁTICO DESIERTO DEL THAR, EN EL PAÍS DE LOS RAJÁS

POR EVA PAREY

 

 

Herencia de maharajás y guerreros, hogar de tribus nómadas, el Rajastán se caracteriza por su color, calidez y la hospitalidad de su gente. Escenario de las mil y una noches, combina agua y arena en perfecta armonía, como telón de fondo de majestuosos palacios, legado de los rajputas. Entre el desierto del Thar y los montes Aravalli, la Tierra de los Reyes o el país de los rajás es el lugar idóneo para perderse con la cámara y captar la esencia de la India més exótica.

 

 

Viajar con la cámara fotográfica por el Rajastán es como abrir el cofre de un tesoro, nunca sabes qué te vas a encontrar, pero seguro que será una joya que se traslucirá en una fotografía única. La ‘tierra de los rajás’ es infinita, destacando algunas poblaciones erigidas al borde de algún lago y protegidas por un fuerte, legado de tensiones e invasiones en época mogola.

En este viaje practicamos la fotografía de paisaje, retrato y reportaje social, cultural y etnográfico…  para ello disponíamos de distintos tipos de cámaras, siendo mayoría las réflex Nikon, como la D500, D300s, D810… sin olvidar las más livianas de la serie bridge, como la B700, P530 y la increíble P900 provista de un potentísimo zoom.

 

 

En cuanto a las ópticas intercambiables, las más utilizadas fueron zooms, pero también algunas de distancia focal fija por su mayor adecuación a situaciones específicas de fotografía. Entre las primeras, desataca el super angular Nikkor 12-24 mm, el Nikkor 18-200 mm, sencillo pero de amplio espectro y el de máxima gama 80-200 (de luminosidad fija 2,8), provisto de un excelente sistema de estabilización de imagen (VR) y una calidad que no tiene nada que envidiar a las focales fijas tradicionales.

De objetivos fijos, entre todos llevábamos un antiguo pero buenísimo angular Nikkor de 20 mm, el clásico de 50 mm (f/ 1.8), de ángulo de visión normal y un tele corto de 85 mm, de gran calidad y luminoso (f/ 1.8).

 

 

No puede comenzar el viaje por la tierra de los Reyes sin antes haber fotografiado la esencia del Taj Mahal, el legado de Sha Jahan I en honor a su segunda mujer, Mumtaz Mahal, fallecida durante su decimocuarto parto. Este monumento al amor y otras joyas arquitectónicas en el ciudad de Agra serán la antesala del viaje.

Jaipur, la capital del Rajastán, es una ciudad bulliciosa, que amalgama todos los contrastes de la India. Se la conoce como “la ciudad de rosa”, el color de la hospitalidad, por la tonalidad de las murallas que alberga su casco antiguo y la diversidad de edificios espectaculares. El corazón de la ciudad antigua alberga el Palacio de los Vientos, el Hawa Mahal, una de las obras más destacadas de estilo rajputa con un sinfín de detalles arquitectónicos que nuestras cámaras podrán capturar. A las afueras, al atardecer,  vale la pena acercarse a orillas del lago Jal Mahal, el palacio de verano para captar toda su magia y el jolgorio que se crea a su alrededor. Tras la puesta de sol, la el casco viejo de la ciudades transforma durante el crespúsculo, con una hermosa iluminación en las murallas, que nos permitirá realizar composiciones originales mostrando el ambiente de las calles y bazares.  Otra joya imprescindible es el fuerte Amber que reside a las afueras, colosal, idóneo para visitar al amanecer, con los primeros rayos de sol.

 

 

Pushkar, a diferencia del resto, no alberga ningún fuerte, tan solo el misticismo originado por una leyenda hinduista, cuando a Brahma se le cayó una flor de loto en este paraje; es por esto que está consagrada como una de las ciudades de peregrinación más importantes de toda la India. Aquí, al igual que en Varanasi, hay brahmanes y sadhus dedicados al ascetismo, que con sus plegarias y conocimiento del mundo trascendental acogen al peregrino que busca espiritualidad. Es por eso que la ciudad se configura también como un centro neurálgico de viajeros y del hippismo. Fuera de los festivales marcados en el calendario, como la feria del camello o las celebraciones hinduistas, en Pushkar se respira un alboroto ordenado y constante en el bazar, entre sus calles y ghats, donde peregrinos van y vienen, mientras la fauna autóctona –vacas, monos y jabalíes– campa a sus anchas. Sea como fuere, al caer el sol a orillas del lago,  todo se transforma para la ceremonia del aarti, con cánticos, ofrendas y devoción.

 

 

Gracias a la fotografía, nos sumergiremos en el entorno, en la cultura rajastaní, conectando con sus gentes desde el máximo respeto y saboreando cada momento, lo que nos permitirá capturar la esencia de este territorio ancestral y su belleza, que acabará conformando un magnífico reportaje de viajes. La buena luz y el tiempo nos acompañarán en el camino, ya que febrero es la mejor época para visitar esta región. El viaje nos ofrecerá, como no, encuentros inesperados, que trataremos de aprovechar al máximo.

El desierto del Thar es una vasta extensión arenosa al noroeste del Rajastán,  morada de innumerables pueblos de nómadas que viven itinerando de un lugar a otro: algunos con residencia fija en alguna aldea, otros con la casa a cuestas. En nuestro recorrido nos encontraremos entre otros, con pastores Beldar, con músicos Manganiyar y con bailarinas Kalbeliya.

 

 

 

Además de retratar a las personas que podamos conocer, ya sea en primer plano jugando con la profundidad de campo, o en plano medio o americano para mostrar el entorno que habitan, podremos también captar paisajes singulares con las ópticas angulares. La noche transforma el entorno en un escenario muy inspirador donde podremos jugar con los pocos puntos de luz y el color, haciendo mediciones correctas a las altas luces.

Jaisalmer es la ciudad más remota,  conocida como “la ciudad dorada” por estar construida con arenisca del desierto alrededor de un fuerte. Fue erigida como centro estregético en las rutas comerciales entre la India y Asia Central, la ruta de la seda. Nos adentraremos entre sus callejones y los alrededores, el lago Gadi Saghar, los cenotafios Bada Bagh y las dunas de Sam a unos 40km. El viaje coincide con el Desert Festival, la fiesta más importante del desierto, que se celebra durante tres días en la ciudad de Jaisalmer con multitud de extravagancias a fotografiar.  A lo largo del día tendremos la oportunidad de retratar la fiesta alrededor de la ciudad fortificada de Jaisalmer. Una procesión única de rajás montados a caballo, turbantes coloridos y largos bigotes, así como bailarinas con saris multicolores. Podremos asistir también a espectáculos de camellos engalanados que nos transporatarán a la época del esplendor del imperio mogol.

 

 

El viaje finaliza en Jodhpur, la capital del desierto, pasando por Pokhran, una pequeña aldea a mitad de camino entre Jaisalmer que nos permitirá adentrarnos más profundamente en el desierto.

Existe un lugar en el mundo, el legendario y remoto Rajastán, que mantiene la  impronta del pasado glorioso de un pueblo de guerreros y reyes arraigados a parajes sin igual. El mayor de los estados del noroeste de la India es espejo de una sociedad milenaria y culturalmente rica. Rajastán aparece diverso, abierto a todo tipo de posibilidades, con tantos lugares a explorar, que hacen que sea un lugar perfecto para perderse.

 

 

Gracias a todo el material fotográfico, de gran calidad y versatilidad, y a las instrucciones de la guía, que es profesora de fotografía, volvimos a casa con un completísimo reportaje de esta región de la India, que no es demasiado conocida en Occidente, y que ahora ha dejado de ser un poco menos oculta para nosotros. Y es que es verdad el lema de AUSTRALphoto: “el mejor recuerdo de un viaje es una buena fotografía”.

Si esta expedición te ha parecido interesante y si te gustaría vivir una experiencia similar, puedes viajar con Eva Parey (autora del articulo y sus imágenes) y AUSTRALphoto. La próxima edición de este viaje será del 10 al 20 de febrero de 2019 y puedes encontrar toda la información al respeto aquí: enlace

 

 

Para apuntarte o aclarar cualquier duda, puedes escribir a viajes@australphoto.com o llamar al 636 216 898.

Fecha límite para inscribirse: 20 de diciembre de 2018.

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